En este transcurrir de tiempo, se llevan muchas cosas a cavo, aniversarios, bodas, graduaciones, fiestas, cumpleaños, asados, mejor dicho que no se celebra. Pero me doy cuenta que mi euforia y alegría no está rodeando ninguna de estas gratificantes e efusivas reuniones, en cambio me veo en una infernal soledad, la cual me acobija cada instante de mi vida y se aferra a mi piel como anillo al dedo, como en plena ceremonia de casamiento, pero en la cual nunca habrá divorcio… (Como dijo el sacerdote) hasta que la muerte los separe!!!
Y solo será aquella muerte, la que me desate de aquel infierno, el cual vivo todos los segundos de esta egoísta y patética vida Y consolarme viendo la alegría que exalta la multitud en sus festejos….
Pasare otro cumpleaños, solo; en esta habitación oscura y vacía, aunque vacía por completo no estará, ya que estaré yo y mi soledad…
